• Albeiro Arciniegas Mejía

“ABRIMOS EL CAMINO DE LAS GRANDES COMPETENCIAS EN EUROPA”: FABIO PARRA


“Día de gloria para Colombia; Parra va a ganar la etapa, Herrera hará el segundo, los demás que lleguen como puedan”, dice la voz ronca de Julio Arrastía Bricca, famoso comentarista nacido en Argentina y nacionalizado en Colombia, al cierre de la decimosegunda etapa del Tour de Francia, un 10 de julio de 1985, cuando la brillantez de los escarabajos colombianos conquistó los titulares de los periódicos del mundo.


Y es que el panorama no podía ser más conmovedor. Fabio Parra y Lucho Herrera coronaban un puerto de montaña –el final de aquella etapa– con capacidad impresionante imponiéndose a rivales estelares como Bernard Hinault, Sean Kelly, Greg LeMond, Pedro Delgado, Stepehn Roche y muchas otras figuras de primer nivel en el ciclismo mundial.


En la distancia, a millares de colombianos se nos aguaban los ojos con la narración de Julio Arrastía Bricca y sus compañeros que con el alma en un hilo describían lo que ocurría en carreteras francesas. “¡Colombia! ¡Colombia!”, repetía el narrador intentando sintetizar en esa palabra toda la emoción de aquel momento histórico.


Era el preámbulo, los tiempos del aprendizaje, la avanzada primera de ciclistas colombianos que se atrevieron a conquistar Europa y cuyo camino siguieron otros hasta que años después, Egan Bernal, coronó, lo que se creía imposible.


Y sí, como piedra fundadora, en ese inicio, Fabio Enrique Parra Pinto, natural de Sogamoso, hijo de ciclista, se catapultó como un pedalista de condiciones excepcionales a quien el doping, a que acudieron sus rivales, privo de convertirse en el primer campeón colombiano del Tour de Francia. Campeón de la Vuelta a Colombia en varias versiones de esa competencia. Sub campeón de la Vuelta a España, fue el primer ciclista latinoamericano en ocupar el podio de la connotada carrera francesa en 1988.


Con Fabio Enrique Parra dialogamos en esta entrevista –que es a la vez un homenaje– a un deportista que por derecho propio ocupa varias páginas en la historia del ciclismo nacional, al lado de Martín Emilio “Cochise” Rodríguez, Luis Alberto Herrera, Nairo Quintana, Egan Bernal y los que seguramente vendrán, después, a inyectarle sangre nueva al deporte más triunfador y lleno de satisfacciones para el pueblo colombiano.

Primero que todo, Fabio, recordemos las épocas de sus inicios en el ciclismo de ruta.

Albeiro, un saludo muy especial para usted y gracias por la invitación. Muy joven, a los 14 o 15 años inicié mi actividad deportiva gracias al apoyo de mis padres que siempre estuvieron pendientes y apoyándome en lo que tenía que ver con lo logístico –bicicletas, uniformes–; y poco a poco, se dieron las cosas porque, también, los resultados cuando inicié mi carrera fueron bastante buenos en las categorías juveniles. Eso hizo que, de alguna manera, se ratificara la práctica del ciclismo y, a medida que fui avanzando en edad y las posibilidades de competir en campeonatos a nivel nacional, se facilitó que cada vez fuera más grande la participación y los resultados.

Su tierra Sogamoso, evidentemente, es una tierra de ciclistas, pero ¿usted proviene de alguna familia con antecedentes en el ciclismo?

Sí, mi padre fue ciclista. Él compitió en la Vuelta a Colombia de 1967. Fue la única vuelta en la que participó y digamos que de ahí inició también mi afición por el ciclismo. Me acuerdo bastante que cuando él participaba, yo escuchaba las transmisiones radiales; era muy emotivo oír, en esa época, el cubrimiento de los periodistas, los locutores que transmitían ciclismo le ponían mucha emoción y, la verdad, como que entonces empezó a surgir parte de mi afición por el ciclismo. El mismo ambiente en la casa, ver salir a entrenar a mi padre, ver los uniformes, las camisetas, también contribuyó a formarme como ciclista.

¿Cómo eran las Vueltas a Colombia de los años 80, cuando usted se impuso a míticos como Rafael Antonio Niño? ¿En qué ha cambiado esa competencia?

La evolución del ciclismo, en general, ha sido bastante grande a nivel de la tecnología, de la preparación de los corredores, de los uniformes que se utilizan hoy en día, de los sistemas de preparación en equipo. Anteriormente, las carreras eran demasiado extensas, muy largas, muy duras; hoy es más técnico, digamos, más humanizado. Las mismas vías, antes eran de terreno destapado que hacía que fuera difícil el recorrido de las competencias en el orden nacional; la logística que había también era diferente a la nuestra.

Pilas Varta-Café de Colombia es el equipo de ciclistas colombianos que abren un espacio importantísimo en Europa, especialmente en la Vuelta a España y el Tour de Francia. Hablemos sobre algunos de sus compañeros, ¿a quiénes recuerda más?

Sí, señor. Estaban Martín Ramírez, Pablo Wilches, Germán Loaiza, Alfonso Flórez, José Patrocinio Jiménez, Edgar Corredor, Samuel Cabrera, entre otros. Había corredores muy buenos que le dieron grandes triunfos al ciclismo colombiano. Tuvimos la oportunidad de contar con un patrocinador como Pilas Varta-Café de Colombia y ahí prácticamente inició ese proceso y la historia del ciclismo colombiano con grandes resultados en Europa. A partir de ese momento se abrió el camino para que Colombia tuviera la oportunidad de competir a nivel profesional en el ciclismo europeo, que es donde está la meca del ciclismo mundial. Hoy en día hay excelentes resultados, una historia que, afortunadamente, desde los años 60 hasta nuestros días, ha sido de aciertos. La historia del ciclismo colombiano así lo dice y se ha ganado todas las grandes vueltas. De pronto, nos hace falta un campeonato mundial, donde ya hemos sido protagonistas con Rigoberto Urán. Todos estos antecedentes han hecho que sea muy bien visto el ciclismo colombiano en Europa.

Usted ha sido uno de los ciclistas más completos que ha tenido el país, buen escalador, con gran desempeño en el terreno llano y las pruebas contrareloj. ¿Cómo recuerda la etapa 12 del Tour de Francia de 1985, cuando hicieron el 1, 2, al lado de Lucho Herrera? Describámoslo para las nuevas generaciones desde su punto de vista.

Bueno, sí. Fue una etapa bastante larga, cerca de 280 kilómetros, casi 8 horas de carrera. En pleno verano, el calor era bastante fuerte, una etapa con varios puertos de montaña de segunda y tercera categoría. Al final, terminaba en una subida como de 5 kilómetros. Hasta ahí iba todo el grupo, al empezar el ascenso, yo parto, sacó una ventaja, me logro mantener hasta cerca de la meta y viene Lucho que estaba peleando la montaña, pasa por el premio de montaña primero y llegamos los dos a la meta, donde yo gano esa etapa; una etapa que para el pueblo colombiano fue muy emotiva y que recuerdan mucho porque, hasta ese momento, Colombia (que no había ganado mucho en el ciclismo a nivel de carreras europeas) tenía la oportunidad de mostrar otra cara del país en el exterior.

Es indudable que usted debió ser el primer campeón nuestro en el Tour de Francia. El dopaje de quienes se impusieron recurriendo a la triquiñuela lo impidió. Con la perspectiva del tiempo y el descalabro de otros ciclistas como el norteamericano Lance Armstrong, ¿cuál es la mayor enseñanza profesional que le deja Fabio Parra al ciclismo colombiano y del exterior?

Las personas que practican deporte tienen que, primero, interiorizar el tema de la disciplina. Para poder llegar a obtener grandes resultados hay que sacrificar muchas cosas y tener demasiada disciplina. Esa es como la enseñanza que les dejo. La perseverancia, las ganas, la motivación. El hecho de que hay que trabajar muy duro para lograr metas. Ya en el caso de Lance Armstrong, lo que pasó, de alguna manera, permitió aclarar varias situaciones. Creo ha valido mucho porque, a partir de ese momento, el ciclismo colombiano volvió a tener ese esplendor que venía teniendo. Los controles en dopaje son más exhaustivos, es más delicado que las personas utilicen elementos prohibidos y eso ha hecho que haya un nivel parejo entre todos los corredores del ciclismo mundial. Hoy en día no se gana con grandes diferencias, como anteriormente que un corredor sacaba 10 o 15 minutos, al final de una clasificación general. Actualmente, se gana por segundos; en las dos o tres últimas etapas, se está disputando una carrera grande. Entonces, eso sirvió para que haya un poco más de equilibrio entre los diferentes corredores. Y el ciclismo colombiano se benefició porque, a partir de ese momento, se volvió a tener resultados extraordinarios y en este momento nuestros corredores tienen la posibilidad de estar peleando siempre las grandes carreras por etapas, de estar en el podio.

¿Sigue practicando ciclismo de manera recreativa?

Sí, señor. Sigo practicando ciclismo, una o dos horitas. Trato de hacerlo, periódicamente, casi todos los días, los fines de semana. Pero lo hago por condiciones de salud, por recreación, por distraerme un poco. Es necesario, pues hoy en día el tema del deporte es la mejor recomendación que hacen los médicos para que la salud se mantenga en una buena condición. Actualmente, soy el gerente del Instituto Departamental del Deportes de Boyacá. Ha eso estoy dedicado, a atender y a velar por el desarrollo deportivo de mi tierra y ojalá a generar nuevos talentos deportivos.

Amigo Fabio, voy a citar algunos nombres de ciclistas que deseo usted defina brevemente. El primero, Martín Emilio “Cochise” Rodríguez.

El ciclista que marcó la historia, sobre todo, a nivel de títulos mundiales.

Martín Ramírez.

También pasó a la historia al ganar por primera vez el Dauphiné Libéré. Demostró que se podía llegar a ganar en Europa.

Alfonso Flórez Ortiz

Ganó el Tour de l’Avenir y rompió esa hegemonía que traía la Unión Soviética de estar ganando constantemente esa competencia.

José Patrocinio Jiménez

Un escalador de condiciones extraordinarias. Siempre que participó en Europa lo hizo muy bien.

Lucho Herrera

Escalador de condiciones innatas. Sorprendió al ciclismo europeo cuando ganó en el Alpe d’Huez y la Vuelta a España.

Santiago Botero

Ciclista que venció a Lance Arstromg en pruebas contrareloj. Rompió el paradigma de que no se podía ganar en el terreno llano.

Rigoberto Urán

Un corredor completo. Un hombre luchador, trabajador, que nunca pierde la motivación.

Nairo Quintana

Es el corredor colombiano que ha ganado más carreras importantes. Le falta el Tour de Francia, pero es seguro que va a seguir intentándolo.

Egan Bernal

El primero que gana el Tour de Francia. Queda la expectativa, ¿cuántos más puede llegar a ganar?

Y un caballero, un profesional de la bicicleta, Fabio Parra

Una persona con mucha constancia, una persona que no se rinde ante las adversidades. Una persona que siempre ha sido correcta y creo que gracias a eso todavía la gente me recuerda.

Al colombiano Fabio Parra le queda la tranquilidad de un profesional que luchó a cada pedalazo con profunda transparencia. De un hombre que, además del deporte, se formó en una universidad y dio una lección de integridad moral, cosa que no pueden decir quienes acudieron al dopaje. A los colombianos nos queda la enseñanza de que no todo es válido en la vida y que se marca la diferencia cuando estamos frente a la altura de un deportista como Fabio Parra, para quien sólo tenemos palabras de agradecimiento por lo que hizo y representa en el ciclismo colombiano. Mucha vida, la merece, mi campeón.

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