Anderson Burbano: el requinto que canta desde Pupiales
- Albeiro Arciniegas Mejía

- 8 jul
- 3 Min. de lectura

En el universo de la música andina y latinoamericana, el nombre de Anderson Burbano resuena con fuerza, especialmente en el sur de Colombia. Originario de Pupiales, Burbano dedicó su vida a un instrumento que se convirtió en voz y bandera: el requinto.
En maestro Burbano dice que en Pupiales germinó su vocación musical. “Mi papá era de Ricaurte, pero toda mi infancia y mis inicios musicales los viví en Pupiales”. Su padre, cuando él tenía apenas unos diez años, puso una guitarra entre sus manos. Ese gesto marcó el comienzo de una trayectoria artística que ha cruzado fronteras.
Su formación fue, en gran medida, autodidacta y empírica. “En el colegio teníamos clases de música, nos enseñaban instrumentos de viento y la música andina estaba en auge. Creo que ahí comenzó todo”. Y la pasión por las cuerdas se consolidó en la adolescencia, cuando a los 13 años recibió como regalo un requinto, aunque en un principio no fue lo que esperaba.
“Yo quería una guitarra eléctrica porque me gustaba mucho el rock, pero me regalaron un requinto. Al principio no me gustó, se lo dije a mi papá. Sin embargo, empecé a interpretar temas ecuatorianos que estaban de moda y así comenzó el amor por ese instrumento”,
Un camino sin manual
Pese a su notable habilidad, Anderson señala que el requinto aún no cuenta con un método formal de enseñanza. “Nadie ha escrito un método exacto para interpretarlo. En las tiendas encuentras métodos de flauta, acordeón, violín; pero no de requinto. Incluso, un profesor de la Universidad de Nariño me propuso escribir uno, pero no es fácil; lo mío ha sido un camino autodidacta”.
El estilo de Anderson Burbano se ha consolidado como una mezcla de técnica, sensibilidad y análisis y comprensión profunda del repertorio de los tríos. Ha hecho parte de numerosas agrupaciones en Nariño y también en Ecuador. Como solista vivió un gran momento en el 2010 cuando obtuvo el primer premio en el prestigioso concurso El Mangostino de Oro, en Ibagué.
“Regresé en 2011 y volví a ganar. Esos premios nacionales los tengo con mucho aprecio, porque representan no solo un logro personal sino un tributo para mi tierra”, dice.
En 2022 inició presentaciones en España y regresó en 2023 para una gira más extensa por el viejo continente. “La música me ha dado la dicha de conocer otras tierras y culturas. Es como un sueño hecho realidad”. Burbano colaboró con grabaciones de importantes exponentes de la música popular como Chico Jaramillo y el reconocido cantante ecuatoriano Segundo Rosero.
Pero quizás una de las experiencias más significativas de los últimos años fue la participación en el Festival Mundial del Bolero, realizado en 2024 en Ciudad de México. “Íbamos con mucha expectativa. Sabíamos que México es la cuna del formato trío y no sabíamos cómo iban a recibir nuestra propuesta desde Colombia. Pero fue increíble: nos recibieron con los brazos abiertos y nos aplaudieron muchísimo en el Teatro Nacional del Distrito Federal”, comenta.
Actualmente, Anderson Burbano continúa dedicado a consolidar su carrera artística. Su objetivo es claro: seguir llevando el bolero y el requinto a escenarios internacionales, representando con orgullo a Colombia y a su Pupiales natal. De ahí que su historia es testimonio de que la música no requiere caminos convencionales para florecer y que cuando hay pasión, disciplina y entrega ella recompensa con inmensas satisfacciones.
Pupiales, una tierra golpeada por la realidad y la tragedia nacional, tiene talentos como el de Anderson Burbano, los cuales obligan a pensar que, por oscuros que sean los caminos, hay posibilidades de salir adelante con arte y poesía y, como en este caso, con unos dedos mágicos capaces de arrancar las más altas melodías a las cuerdas de un requinto. ¡Éxitos, Maestro!






Comentarios